4 tapas que un buen carnívoro no se puede perder en Almería

La delicada cuestión de cocinar carne sobre el fuego es un arte que el ser humano lleva perfeccionando, prácticamente, desde que se comenzó a domesticar el rojo elemento hace más de un millón de años, que se dice pronto. Desde entonces, imagino, existirán también esos molestos seres que se arriman a las brasas sin ánimo alguno de mancharse las manos, pero con la firme intención de regar de consejos al currante que se enfanga entre humo y carbón.

Ese detestable espécimen es, queridos gastroamigos, el llamado ‘cuñado’. Poco tiene que ver esta definición con el parentesco sino, más bien, con una actitud vital que sublima cada vez que se enciende una hoguera o una barbacoa a pocos metros de ellos.

Los platos que os muestro hoy no admiten ni medio reproche. Son tapas redondas por completo que han sido testadas por El Gastrolopitecus en persona para garantizaros que son a prueba del más plomizo de los ‘cuñados’. Disfrutad sin miedo al ‘mansplaining’, amados lectores.

Costilla a baja temperatura – Manuela Marbacoa

Calle Felipe II, 82 (Almería)

Una de mis debilidades gastronómicas más apasionadas es la de todo pedazo de carne que casi se deshaga al morderlo. Soy un fan absoluto de las texturas, devoto de los cocineros que saben tratar este aspecto casi tan importante como el sabor a la hora de preparar un plato. Esta tapa lo consigue y, además, con un intenso factor gustativo que hace que sea una de las estrellas en un bar que ya de por sí presume de buena lumbre.

Costilla a baja temperatura

Frida Kalho – La Consentida

Plaza Antonio González Egea (Almería)

La ración de ave viene de la mano de este pollo a la brasa con un fino aderezo estilo mexicano. Su magia está en cómo carameliza su piel dejando todo un universo de grasientos y no muy sanos pero deliciosos sabores. Como suele ocurrir en este tipo de preparaciones, la patata que lo acompaña abraza con el amor de una abuela todos los jugos de la receta y se convierte en un bocado casi tan espectacular como el elemento animal.

Frida Kalho

Costilla – Los Charros

Calle Rambla Alfareros, 54 (Almería)

Un lugar único, emblemático y señero que cuenta con toda la personalidad que un bar de barrio puede tener. Detrás de ese aspecto rústico y descuidado se encierra una de las mayores explosiones gustativas que se pueden experimentar en un bocado de carne. El secreto es un aderezo intensamente aliñado y con mucha presencia de vinagre que te despierta cada papila de tu boca a toque de diana cuartelaria. Fascinante, especial y adictiva.

Costilla

Carrillada al horno – El Quincho

Calle Jovellanos, 9 (Almería)

Y de un lugar que vive por y para la brasa, vengo a hablaros de un plato horneado. Pero es que esa untuosidad magistral no la puedo pasar por alto. Es pura crema. Pocas cosas tan ricas y delicadas se pueden ofrecer con una tapa de cortesía, además acompañada de ese puré de patatas casero, marca de la casa, que ya se ha convertido en seña de identidad.

Carillada al horno

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Alfonso dice:

    Falta la costilla a la brasa del Postigo. Está por encima de las que habéis puesto, no la habréis probado.

    1. El Gastrolopitecus dice:

      Sí, claro que la he probado! Y faltarán muchas más, pero no caben todas en un solo post, Alfonso 😉

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