Mi 2018 en 18 tapas

Parece mentira que haga ya medio año que comencé con vosotros la gastroaventura de descubrir los mejores rincones en los que comer bien en Almería. Algo más de seis meses en los que he tratado de serviros como humilde guía y consejero de indecisos a la hora de escoger una barra en la que apoyaros o una mesa para sentaros y alargar la cita todo lo que el vino y la conversación den de sí.

No quería despedir el año sin recapitular ideas en un último post que os sirva a vosotros para refrescaros las ideas y, sobre todo a mí, para tomar nota de los errores y ofreceros un blog mucho mejor en un 2019 que vendrá cargado de sabrosas novedades.

Así que, haciendo un juego de números, se me había ocurrido traeros 18 tapas que me han llamado la atención en este 2018, por un motivo o por otro, y a las que quería hacer este pequeño homenaje blogero.

Las 3 que me sorprendieron

Lasaña de cordero (El Brindi Negro)

Un bocado tan radical como la decoración del bar donde se prepara. Atrevida, explosiva y llena de matices. Nada parecido a cualquier otra lasaña que hayáis probado.

Kebab de pringá (Jovellanos 16)

Su nombre lo dice todo. El encuentro de dos mundos en una tapa potente y de agradable untuosidad.

Pincho árabe (La Jibia Dorada)

Lo sorprendente viene de ver cómo una preparación tan aparentemente sencilla puede contener un universo tan complejo de sabores exóticos.

Las 3 imperdibles

Calamar en aceite (Casa Joaquín)

Dulce y delicado como un beso de tu abuela. El lujo de la sencillez que sublima la tan de moda ‘cocina de producto’.

Pincho moruno (Lengüetas)

Sirva esta mención para homenajear a una de las experiencias que nadie que venga a Almería debería de perderse: sentarse en una tarde soleada a tomar algo en este kiosko.

Boquerón en adobo (El Jurelico)

Tengo una amiga que dice que se puede saber si un bar es bueno o no viendo si en una tapa de pescado en adobo, te intentan colar piezas que no están frescas. Si amáis tanto esta fritura como yo, no dejéis de probar la del Jurelico.

Las 3 gourmet

Huevo a la flamenca (Casco Antiguo)

Una lástima que quizás no volvamos a probarla más por estar encuadrada dentro del concurso ‘Tapas de película’ con motivo de FICAL. Una delicia con alma.

Puchero de alubias con foie (Joseba Añorga)

Tan contundente y embriagador como suena. Uno de los platos que han dado su merecida fama a la taberna vasca del centro de la capital almeriense.

Bocadito de papada (Travieso)

El ‘platillo’ que más me cautivó del que se ha convertido en uno de los restaurantes de moda en Almería por su propuesta de ofrecer calidad y buen servicio por encima de todo.

3 pedazos de carne

Lomo alto (Martín Fierro)

La meca de los amantes de la parrilla que se mudó a Las Negras para fundir el paraíso costero con la devoción por las brasas.

Diego Maradona (Tango)

Es difícil encontrar un corte tan tierno en cualquier otra tapa a este lado del Andarax. Vale cada céntimo del suplemento que conlleva.

Carrillera (Cayetana)

Otra que apareció gracias al Festival de Cine de Almería y que merecería la pena que se mantuviera perenne en su carta. Si no fuera por esas patatas paja…

Las 3 que salieron del mar

Gallopedro frito con ajoblanco (Tony García Espacio Gastronómico)

Lo mejor de la tradición más autóctona con la creatividad de uno de los cocineros estrella de la gastronomía almeriense.

Taco de pescado (La Jungla)

Mi tapa preferida de uno de mis bares favoritos cuando busco que me sorprendan. De la carta de verano, que espero que regrese cuando el calor comience a apretar de nuevo.

Taco de atún ligeramente picante (La Tasquilla)

Chispeante y divertida. Una oda a esa oleada de nuevas tapas que se alejan sin complejos del recetario ancestral y tratan de fusionar y proponer cosas diferentes.

3 que no son tapas

Tarta de pionono (La Chumbera)

Destaco esta por encima de otras, también deliciosas, por acertar con la apuesta de salirse de las carrot cake, de nutella, el brownie y otras tantas que ya estamos hartos de ver y devorar.

Tostada Cyrano (Café Cyrano)

La especial de la casa que he nombrado como mi tostada favorita del mundo. Mollete, tomate, jamón serrano y queso curado coronado por un poco de orégano.

Batido de cinco dólares (Milestone)

Sus hamburguesas son de primer nivel, pero este postre hizo que me estallara la cabeza. Un homenaje al cine de Tarantino que seducirá a sus seguidores y ‘haters’, que no son pocos.

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