El milagro de la calle Jovellanos

En el medio de una cada vez más agria polémica sobre el presente y el futuro del Casco Histórico almeriense, resulta curioso comprobar cómo en apenas 50 metros, como si de una Galia de tebeos se tratara, una calle del centro de la capital se resiste y se ha convertido santo y seña del arte del buen tapeo.

Hasta diez restaurantes, de más o menos mérito, soy capaz de contar hasta donde alcanza mi vista. Unos más destacables que otros, pero casi todos interesantes en algún sentido. Aquí os dejo mis tres favoritos tras una larga y agotadora labor de investigación gastronómica.

Jovellanos 16

Calle Jovellanos, 16 (Almería)

La poca originalidad de su nombre parece un desafío al comensal. Una invitación a soltar una risotada a costa de su poca inventiva para luego, asestar el revés definitivo una vez probada la carta. Es el ejemplo perfecto de cómo hacer que a uno no le duela ni uno sólo de los céntimos extra que se pagan por las tapas con suplemento. Cuando se ofrece calidad, merece la pena pagarla (tampoco excesivamente, no os asustéis). Pero es que el valor de ese premiado kebab de pringá, que sabe a puchero de la abuela, o los mil matices de su tosta de atún, están muy por encima de esas míseras 166 pesetas.

El Jurelico

Calle Jovellanos, 12

En este bar el pescado es religión. Uno de esos lugares con sabor a mar, por su estética y sus vitrinas repletas. En El Jurelico el producto fresco lo mismo lo cocinan en su punto a la plancha que te lo bordan en un adobo o una fritura.

Taberna Nuestra Tierra

Calle Jovellanos, esquina calle Marín

La cocina por bandera. Este bar ha conseguido un punto de equilibrio casi ideal entre la tradición de la gastronomía almeriense y las nuevas tendencias sin caer en el esnobismo o, por el contrario, subirse al carro de modas cansinas (dígase “reduccióndepedroximenismo”). Muy pocas tapas de su carta las encontrarás en otros lugares y, si lo haces, seguro que no se parecen en nada al concepto de Nuestra Tierra.

Un comentario Agrega el tuyo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *